ALCA


Información General

Durante la Cumbre de las Américas, celebrada en Miami el 11 de diciembre de 1994, los 34 países del hemisferio -con excepción de Cuba- lanzaron veintitrés iniciativas que representan una nueva perspectiva de la integración hemisférica, reflejando una visión integral donde los apectos económicos y comerciales se complementan con los políticos, sociales, culturales y ambientales.

En el marco de esa propuesta, los Jefes de Estado y Gobierno del Hemisferio decidieron establecer un Área de Libre Comercio de las Américas, en la que se eliminarán progresivamente las barreras al comercio y a la inversión, cuyas negociaciones deberán estar concluidas a más tardar en el año 2005.

El ALCA significa, en términos de mercado, 780 millones de habitantes, 10.000 billones de dólares de Producto Bruto (un tercio del Producto Bruto Mundial) y más del 20% del comercio global. Constituye, junto con la Unión Europea "ampliada" una de las dos mayores iniciativas de libre comercio regional.

Este proceso de integración puede ser considerado, de alguna manera, como la respuesta de los países de la región al creciente fenómeno de globalización que presenta el escenario mundial, actuando como una suerte de "bisagra" entre los Acuerdos Subregionales y los compromisos de liberalización comercial asumidos en el ámbito internacional.
Por un lado, al permitir la coexistencia del Acuerdo Hemisférico con los Acuerdos Subregionales existentes, en la medida que los derechos y obligaciones previstos en estos últimos excedan lo acordado en el ALCA, incentiva la profundización y perfeccionamiento del bloque subregional; por el otro, al haberse acordado la consistencia con las normas de la OMC y su profundización, cuando fuere posible y apropiado, actúa como un generador de posición hemisférica frente a las negociaciones multilaterales.

La Argentina participa en esta negociación en forma coordinada con sus socios del Mercosur, que han mantenido una postura única desde el inicio de este proceso. El principal objetivo del bloque es la defensa de una negociación integral, abarcativa de todos los temas que forman parte de la agenda multilateral, criterio que ha sido aceptado a través del principio del "single undertaking", por el cual "nada está acordado hasta que todo esté acordado", evitando la adopción de acuerdos sectoriales interinos que pudieran atentar contra el equilibrio del acuerdo final.

Asimismo, se considera la gradualidad como principio rector del proceso, gradualidad determinada por la secuencia propia de los temas que integran la agenda negociadora. Este esquema permite, no sólo ejercer un mayor control sobre el grado de avance de los distintos temas que integran el "paquete ALCA", sino también facilitar la adaptación de los sectores productivos a un mercado ampliado como el hemisférico.

El acceso a un mercado de tales dimensiones y la discusión y eventual adopción de reglas comunes en temas tan variados como los incluidos en la agenda del ALCA (Aranceles; Medidas no Arancelarias; Procedimientos Aduaneros; Normas de Origen; Agricultura; Subsidios, Medidas Antidumping y Derechos Compensatorios; Servicios; Compras Gubernamentales; Inversiones; Propiedad Intelectual; Política de Competencia), unido a la posibilidad de contar con un mecanismo propio de Solución de Controversias que permita resolver, conforme a criterios uniformes y negociados, los diferendos que pudieran surgir de la aplicación o interpretación del acuerdo, constituyen los principales atractivos de la negociación.

No puede desconocerse, sin embargo, la complejidad de un proceso negociador en el que, a la multiplicidad de temas a negociar, se suma el número y las diferencias en el desarrollo económico de los participantes. Esta disparidad de poder relativo incide en la capacidad negociadora de los países, lo que ha llevado a varios países a preferir, como en el caso del Mercosur, una negociación en bloque.

La utilidad de esta negociación para la Argentina, y para el Mercosur en general, deriva, en principio, de la negociación de mejoras de acceso al mercado relacionadas con la eliminación de Restricciones no Arancelarias, Cuotas Tarifarias, Subsidios a las exportaciones agrícolas intrahemisféricas y la eliminación de otras medidas que en la actualidad limitan o imposibilitan el acceso de productos argentinos a la región.

Asimismo, el Acuerdo ALCA persigue como resultado la disminución o eliminación de la incertidumbre comercial que afecta a nuestros exportadores, derivada de la posibilidad de aplicación unilateral de Derechos Antidumping, resultado que, sumado a la armonización de estándares técnicos y a la creación de un ambiente institucional favorable al incremento del flujo de inversiones extranjeras, puede beneficiar a las economías de la región.

Por otra parte, la defensa de principios como la estabilidad, la transparencia y la no discriminación entre los socios del hemisferio resulta aún más relevante que la disminución de Barreras Arancelarias, lo que hace necesario enfatizar el desarrollo y cumplimiento de disciplinas y el logro de una institucionalidad económica hemisférica, que cuente con mecanismos neutrales y eficaces para la Solución de Controversias.

Indudablemente, es necesario tener en cuenta que la posibilidad de aprovechar las oportunidades que brinda el ALCA dependerá de los esfuerzos internos que se realicen en pos de una mejora de la competitividad argentina. Por eso, resulta fundamental la actuación coordinada del sector público y privado en el diseño e implementación de la política de apertura hemisférica, tendiente a la creación de un ambiente propicio para la internacionalización de nuestras empresas. En la medida que este proceso evolucione exitosamente, se irán presentando nuevas oportunidades que no se limitan al intercambio de bienes, sino que se extienden a otros campos de la complementación económica, como la energía, las telecomunicaciones, el transporte o la infraestructura física.

Estructura de las negociaciones

ÁREA DE LIBRE COMERCIO DE LAS AMÉRICAS.
LA TERCERA ETAPA DE NEGOCIACIONES (BUENOS AIRES – QUITO)



En la Cumbre de las Américas (Miami, 1994), los Jefes de Estado y Gobierno del Hemisferio decidieron establecer el Área de Libre Comercio de las Américas, cuyas negociaciones deberán estar concluidas, a más tardar, en el año 2005.

El ALCA significa, en términos de mercado, 780 millones de habitantes, un tercio del producto bruto mundial (10.000 billones de dólares) y más del 20% del comercio global y constituye, de alguna manera, la respuesta de los países de la región al creciente fenómeno de globalización que presenta el escenario mundial. La negociación hemisférica, compleja por el número de participantes e intereses disímiles, implica un desafío importante para todos los países que, en la medida de sus posibilidades, intentan alcanzar un acuerdo equilibrado e integral, que satisfaga las distintas expectativas en juego.

Esta negociación, en la que Argentina participa en forma coordinada con el Mercosur, constituye un ejemplo más del esquema de relacionamiento externo del Mercosur, que no atenta contra la profundización y consolidación del bloque subregional (ya que, en el marco del ALCA, se prevé la coexistencia de ambos acuerdos) ni inhibe la participación del bloque en negociaciones con otros países o regiones de interés.

La etapa de negociaciones a cargo de Argentina (noviembre de 1999 – abril de 2001) constituyó un salto cualitativo en la negociación hemisférica ya que, como resultado de este período, el Comité de Negociaciones Comerciales presentó a los Ministros de Comercio del Hemisferio un primer borrador de Acuerdo ALCA.

Conforme la iniciativa de incrementar la transparencia del proceso de negociaciones, los Ministros de Comercio acordaron hacer público este borrador, en los cuatro idiomas oficiales del ALCA – español, inglés, francés y portugués – con posterioridad a la Tercera Cumbre de las Américas, brindando así la posibilidad de acceder a los contenidos y estado de avance de las negociaciones. Esta información se ampliará en el futuro, de manera de ayudar a una comprensión más acabada del proceso negociador.

El borrador de Acuerdo ALCA incluye nueve capítulos – Acceso a Mercados; Agricultura; Servicios; Inversiones; Subsidios, Antidumping y Derechos Compensatorios; Política de Competencia; Compras del Sector Público; Derechos de Propiedad Intelectual y Solución de Controversias -.

Cada capítulo es el resultado de los borradores de texto presentados por los Grupos de Negociación, incluyendo las propuestas presentadas por los países o grupos de países que alcanzaron consenso en las reuniones técnicas y consignando, entre corchetes, aquellas que no lo alcanzaron.

Por otra parte, los avances registrados en el proceso de negociaciones, permitieron a los Ministros de Comercio, establecer un cronograma de negociaciones del ALCA, que fue ratificado en la Tercera Cumbre de las Américas. Se acordó que las negociaciones del ALCA concluyan en enero de 2005, para tratar de lograr la entrada en vigencia del Acuerdo ALCA, a más tardar en diciembre de ese mismo año, plazo éste afín a la posición sostenida por el MERCOSUR.

A fin de lograr este objetivo, se instruyó a los Grupos de Negociación a intensificar sus esfuerzos para resolver las divergencias existentes en el borrador de capítulo correspondiente y alcanzar consenso, en la mayor medida posible; trabajar en la consolidación de textos y presentar al Comité de Negociaciones Comerciales una nueva versión de capítulos, a más tardar ocho semanas antes de la próxima reunión Ministerial, que tendrá lugar a fines de octubre de 2002, en Quito, Ecuador. Para cumplir esta instrucción, los Grupos de Negociación están llevando a cabo, desde mayo pasado, reuniones técnicas en la ciudad de Panamá, sede temporal (hasta febrero de 2003) de la Secretaría Administrativa del ALCA.

Asimismo, dentro de las instrucciones generales, se dispuso que los Grupos de Negociación trabajarán bajo el principio general de que cualquier delegación tiene el derecho de presentar las propuestas de texto que considere relevantes para el efectivo avance del proceso, las que, eventualmente, quedarán entre corchetes. Sobre este punto, quedó establecido en la discusión de los Ministros que las cuestiones laborales y medioambientales no deberán ser invocadas como condicionamientos ni sometidas a disciplinas cuyo incumplimiento esté sujeto a restricciones o sanciones comerciales. A pesar de ello, algunos países insisten en incorporar los temas ambientales y laborales en la agenda de negociaciones comerciales, sin determinar aún el alcance que llevaría implícito el tratamiento de estas cuestiones.

Los Grupos de Negociación deberán guiarse, asimismo, por las instrucciones específicas aprobadas en esta Reunión Ministerial, por las cuales se les encomienda la presentación de recomendaciones sobre métodos y modalidades de negociación en materia de aranceles, restricciones no arancelarias, reglas de origen, subsidios a las exportaciones agrícolas, inversiones, servicios, compras gubernamentales, etc., a más tardar el 1 de abril de 2002, con el objetivo de iniciar las negociaciones de acceso a los mercados, a más tardar, el 15 de mayo del año próximo. Esto indica que no se negociarán sólo aranceles, sino que también se deberá avanzar equilibradamente en todos los demás temas de relevancia para la Argentina y el MERCOSUR.

El nuevo borrador de texto – a presentar por el Comité de Negociaciones Comerciales en la próxima reunión Ministerial – deberá incorporar el resultado de los trabajos llevados a cabo por un Comité Técnico de Asuntos Institucionales, creado en Buenos Aires, el cual depende del Comité de Negociaciones Comerciales y tiene como objetivo principal la elaboración de un proyecto de estructura general del ALCA, incluyendo los aspectos generales e institucionales.

Como en reuniones anteriores, los Ministros de Comercio ratificaron en su última reunión los principios fundamentales del proceso negociador, acordados en anteriores oportunidades, consistentes en la adopción de decisiones por consenso, el logro de un acuerdo equilibrado, comprensivo, congruente con las reglas y disciplinas de la OMC y cuyo resultado constituirá un compromiso único amplio, que incluirá derechos y obligaciones comunes para los 34 países del Hemisferio, sin perjuicio de la previsión de alguna forma de tratamiento especial, derivado de las diferencias en los niveles de desarrollo y tamaño de las economías.

A fin de orientar este tratamiento especial, el Comité de Negociaciones Comerciales aprobó, en su última reunión (Managua, 26 al 28 de septiembre), un listado de pautas y lineamientos para el tratamiento de las diferencias en los niveles de desarrollo y tamaño de las economías, indicando que las medidas que se adopten deben ser compatibles con los objetivos y principios del ALCA. Este listado, que no es taxativo, incluye: la determinación de estas medidas sobre la base de un análisis caso por caso – según sectores, temas y país / países -; la discusión de las mismas en cada Grupo de Negociación, salvo que sean referidas a temas transversales o pertenecientes a más de un Grupo de Negociación, en cuyo caso serán competencia del CNC o de la entidad que el CNC designe al efecto; el carácter transitorio de las medidas, que podrán estar apoyadas por programas de cooperación; la necesidad de tomar en cuante las condiciones vigentes de acceso a los mercados entre los países del Hemisferio y la necesidad de considerar períodos más prolongados para el cumplimiento de las obligaciones.

Los Ministros consideraron conveniente, asimismo, incrementar el proceso de comunicación con la sociedad civil. En ese marco, el Comité de Negociaciones Comerciales analizó, en su última reunión la lista de opciones para incrementar esta participación, elaborada por el Comité de Representantes Gubernamentales para la Participación de la Sociedad Civil y devolvió la misma al Comité para examinar mecanismos de financiamiento que pemitan la implementación de las opciones incluidas.

En particular, y en lo que se refiere a la realización de Seminarios regionales destinados a informar a la sociedad civil sobre el proceso ALCA, la delegación de Chile se ofreció como sede para el Seminario destinado a los países del Cono Sur y la delegación de México se ofreció como sede para el Seminario destinado a América del Norte. Ambas propuestas fueron aceptadas.